La crisis por Covid19 pone en valor a los sistemas de gestión de compliance en las empresas

Para hacer frente a la pandemia del Covid 19 la mayoría de los países del globo han tomado medidas similares, tales como el aislamiento de la población, el cierre de comercios, paralización o reducción de actividades laborales, teletrabajo a marchas forzadas (o trabajo desde casa, ya que en la mayoría de los casos no se cumplen los principios y medidas para llamarlo de ese modo), entre otros.

Algunos países han tenido mayor o menor éxito en el control del avance de la enfermedad, otros han sufrido mayor o menor impacto en sus economías, pero todos se han topado de frente con una nueva realidad.

Las empresas no han sido la excepción; en los medios de comunicación de nuestro país han sido numerosos los reportajes sobre empresarios que de un día para otro han tenido que tomar decisiones extremas como cerrar o reinventarse[1], otros han aprovechado la oportunidad para constituirse en proveedor de recursos sanitarios, aunque no tenían experiencia previa en el sector. Dichos casos son los menos, la mayoría de las empresas han tenido que desplegar una estructura de trabajo remota de un día para otro con todos los cambios y riesgos que ello implica.

Toda esta carrera de adaptación cotidiana al escenario actual y posterior al Covid19 ponen de manifiesto que nadie está preparado para las grandes contingencias de salud y sus macroefectos impensados. Pero, por otro lado, ponen en evidencia que quienes son precavidos lo afrontan mejor. En el ámbito personal, aquellas personas que tienen buenos hábitos de alimentación, higiene y salud, afrontan mejor los riesgos de contagio, los cambios sociales y la adaptación laboral. En el ámbito de las empresas no es diferente, todas enfrentan nuevos riesgos y la presión por no caer en números rojos, pero aquellas que ya tenían implementados procedimientos de diligencia debida para la selección de proveedores no se verán expuestas a relacionarse con proveedores engañosos y sabrán como detectarlos, aunque estén en situación de crisis, ya que sus directivos están entrenados en la toma de decisiones óptimas para la rentabilidad y apegadas a la ética. Aquellas empresas que desplegaron previamente sistemas de protección de datos para evitar la comisión del delito de descubrimiento y revelación de secretos han tenido medio camino andado a la hora de trabajar de forma remota. Aquellas empresas que ya tienen instaurados mecanismos de control y seguimiento aplican los controles que efectuaban previamente para no exponerse a riesgos legales, mientras que otras se hallan totalmente perdidas sobre como como hacerlo.

Cuando se enumeran los beneficios de implementar un sistema de gestión de compliance penal para algunas organizaciones pasa inadvertido el hecho de que mejora su credibilidad frente al mercado, socios de negocio y administración pública para constituirse como proveedor, cliente o generar una alianza estratégica. Ante el panorama actual, este punto es evidente y con el arraigo en la práctica cotidiana de los cambios experimentados durante este escenario, lo será aún más.

Leticia García - Consultora Compliance

Author Leticia García - Consultora Compliance

More posts by Leticia García - Consultora Compliance

Leave a Reply